En exilio español y lejos de la patria que amó con absoluta singularidad, había muerto el mes de junio del 2004, a los 74 años, el formidable humanista, lingüista y antropólogo Alfredo Torero Fernández de Córdova. Como siempre, la importancia que tiene la magna obra que dejó demorará aún un buen tiempo en ser reconocida aquí, en su tierra. Porque el lingüista y patriota fue ampliamente conocido en las esferas peruanistas en Europa y en América del Norte.
Patricio provinciano de la vega del río Huaura, que reúne las aguas del sagrado nevado Yerupajá, Alfredo Torero nació en la puebla de Huacho en l930. De silenciosa labor en el periodo de su formación en el Perú y luego en Holanda, irrumpió de pronto en 1970 en la mata del pensamiento humanista universitario: había trabajado en profundidad todas las vertientes de la lingüística de la postguerra, sobretodo el estructuralismo de Roman Jakobson y el neocartesianismo de Noam Chomsky, y aplicaba, con finura de análisis, el novísimo instrumento de la glotocronología léxico-estadística de Morris Swadesh.
Escribe así su revolucionario ensayo de una treintena de páginas: Lingüística e historia de la sociedad andina, en el que demuestra con claridad meridiana el origen limeño del quechua, hacia el siglo V dC, formado en los intervalles adyacentes al nudo de Pariaqaqa, en la privincia central de Huarochirí y aledaños. Esta contribución extraordinaria apareció en la compilación El reto del multilingüismo en el Perú, hecha por Alberto Escobar, para el IEP de Lima, en l972. QI central-waywash (el más antiguo: s. V) / QII periférico-wampuna:QII-A yunkay; QII-B norteño; QII-C sureño (reciente; siglo XVI)
Luego, Torero estudia las variaciones dialectales del quechua, dividiéndolo en Q I y Q II, (que corresponden a la clasificación Q B y Q A de Gary Parker, respectivamente) y suelta, por la U. Ricardo Palma, su formidable ensayo El quechua y la historia social andina, en 1974. Son dignas de recuerdo las respetuosas y ricas polémicas con el maestro Maxim Jurth, fonologista germano-suizo que postulaba el origen azuaino (cuencano-ecuatoriano) del quechua.
Desde entonces su trabajo se multiplica: El comercio y la difusión del quechua: el caso de Ecuador (l984), Deslindes lingüísticos en la costa norte peruana, (1987). Lenguas y pueblos altiplánicos en torno al siglo XVI (l987). Añade ahora otros trabajos de gran importancia: Áreas toponímicas e idiomas en la sierra norte peruana (l989), El quechua costeño (1990), Procesos lingüísticos e identificación de dioses en los Andes centrales (1990), La familia lingüística uru-chipaya (1992), Lenguas del nororiente peruano: la hoya de Jaén en el siglo XVI (1993).
Luego de una lamentable pérdida de 600 páginas sobre la lengua muchik en el metro de París, trabaja nuevas fichas. Aparece así La fonología del idioma Mochica en los siglos XVI-XVII (l997). Pero esa pérdida lo había obligado a un cambio de timón y se doctora en la Sorbona con la tesis Le Puquina, la troisième langue général du Pérou , que permanece sin traducir.
Prestigioso profesor universitario, es autor del primer Mapa Lingüístico del Perú. Fue vicerrector de la UNMSM y un fervoroso defensor de los derechos del pueblo. Sufrió el oprobio y la saña del régimen del dictador y criminal Fujimori que lo alejó desde los años 90 del pueblo que tanto defendió y amó. Sus últimos trabajos siguieron siendo de absoluta solvencia: Entre Roma y Lima. El Lexicón Quechua de fray Domingo de Santo Tomás, Madrid, 1997. El primer vocabulario de la lengua aymara de Ludovico Bertonio (1612), Valencia,1999. La lingüística al servicio de la (pre)historia de América. " Mi trabajo de campo ante un medio étnico y social diferente." Lengua “visión del mundo”. "Periodos de la expansión Quechua".Conflictos interétnicos que facilitaron la conquista...
Unió a sus múltiples talentos el arte de la solidaridad, de la que quedamos testigos, y el de la amistad: pronto saldría en México su texto sobre J. M. Arguedas, recordatorio de una relación tan íntima y fecunda.
Sin duda, Alfredo Torero pisó fuerte y bien en este mundo. Dondequiera que estén, han de estar ya conversando este par de zorros, en las nieves de qué Apu, a orillas de qué río interminable como nuestra memoria...
1. Iniciamos el saludo a nuestro José María Arguedas centenario (1911-1969) de la manera más directa y honesta: que brille su vida -con luces y sombras- como las nieves del Sallqantay, que el apu 'tayta Chawala' lo tenga anidado entre sus riscos, al borde de la vida...
* líapiz de Antonio Bonicelli
2. Pero no pertenecemos a esa grey que profesa la biografía idolátrica. Creemos que si se ama a alguien, hay que aceptarlo 'tal como es', sin mediatintas ni borrones para hacer kapaq-kuna de sus virtudes y qunqapa de sus defectos. Aquí no vemos mal su correspondencia con el provocador maestro Julio Cortázar, ni nos molesta la oposición de La utopía arcaica, lectura meramente lineal de la historia social andina, y por tanto de pobres consecuencias, de Vargas Llosa (y que, además, no hemos acabado -los arguedianos- de contestar).
3. Sí acusamos, de una buena vez y a viva voz, la irresponsabilidad de los 'científicos sociales' que, en su hora (1964), fungieron de eunucos de la 'realidad campesina': Favre, con méritos y todo, y sus validos peruanos, a pesar de algún mérito, fueron incapaces de entender la diferencia epistemológica entre literatura y antropología.
4. Sí diremos, de una buena vez, de la sensibilidad exagerada por una 'antigua herida' del propio José María, que le impidió dar la batalla en el campo mismo de las letras y no en la estéril polémica con eruditos a la violeta. Polémica que -para beneficio de los 'académicos'- seguimos reproduciendo, aún cuando la realidad haya migrado a otras formas y que José María, pese a su gran intuición, no midió: les siguió el juego. Y los temas 'indios' y 'campesinos' se siguen tratando al margen de ellos, los actores. Bagua es el gran ejemplo. Sus reinvidicaciones son concretas y su afirmación social es tangible.
5. Cabe inaugurar la vuelta a Arguedas en el mismísimo estilo de Lacan en su relectura de Freud. La obra arguediana es una estructura eslabonada desde una gran ausencia: la comprensión del 'Perú profundo' -que dijo Basadre- y que apenas mereció la anémica acotación de cierto 'filósofo' peruano: "Pero eso es como decir que hay un Perú superficial..."
6. A esa obra nos remitimos. Sólo a la luz de la opera omnia cobrarán sentido y vigencia las anécdotas de y sobre José María que tan alegremente vuelan en boca de los soberbios detentadores del poder sobre la cultura y que ahora secuestran su nombre para adjudicárselo.
7. Proponemos la relectura total de Arguedas, lejos de los 'constructos' de moda. El único constructo válido en este ajedrez peruano es la 'lectura restituida de la historia social andina' que Arguedas urge comunuicarnos. La torpe tesis estalinista del 'lenguaje como espejo de la realidad' está ya desautorizada por la experiencia social del fin de siglo. Una cosa es la ornitología académica que clasifica calandrias con 'puntual taxonomía sistemática' y otra la comprensión abierta de la calandria de la consolación y la de fuego.
"Despidan en mí a un tiempo del Perú cuyas raíces estarán siempre chupando jugo de la tierra para alimentar a los que viven en nuestra patria, en la que cualquier hombre no engrilletado y embrutecido por el egoísmo puede vivir, feliz, todas las patrias".JM Arguedas
I. Bio-bibliografía
1911. Nace el 18 de enero, en Andahuaylas (Apurímac).
1914. Huérfano de madre -Victoria Altamirano- a los 3 años. Vive en Lucanas, Puquio y Abancay.
1926. Secundaria en Ica.
1928. Secundaria en Huancayo. 17 años. Funda el periódico juvenil Amauta. 1929. Vive en Yauyos (sierra limeña).
1931. ingresa a la UNMSM. 20 años.
1932. Muere su padre, juez de paz. Del 32 al 37 trabaja en el correo postal de Lima.
1935. A los 24 años escribe la primera versión de Warma kuyay y los demás cuentos de Agua.
1936. Funda la revista sanmarquina La palabra.
1937. Va preso al Sexto (un año) por la asonada contra el embajador de la Italia facista. 26 años.
1938. Publica su recopilación Canto Kechwa (bilingüe).
1939. Profesor en Sicuani hasta 1941. 28 años.
1940. Viaja a México.
1941. Inicia Yawar Fiesta. 30 años.
1942. Prof. en el colegio Alfonso Ugarte de Lima. Primer Congreso Interamericano de Patzcuaro (México).
1943. Prof. en el colegio Guadalupe hasta 1948.
1946. Se gradúa como etnólogo por la UNMSM. 35 años. Casa con Celia Bustamante, importante etnógrafa y animadora de la peña artesanal Pancho Fierro.
1947. Curador de Folklore para el ministerio de Educación hasta 1952. Recoge con Francisco Izquierdo Ríos Mitos, leyendas y cuentos peruanos.
1949. Recopila Canciones y cuentos del pueblo quechua. 1950. Dicta etnología y quechua en el Pedagógico Nacional de Varones hasta 1953.
1953. Jefe del Instituto de Estudios Etnológicos del Museo de la Cultura Peruana hasta 1963. 42 años. Cuentos mágicos-realistas y canciones de fiestas tradicionales: valle del Mantaro. 1954.Diamantes y pedernales. 1956. Bachiller en etnología con Puquio: una cultura en proceso de cambio. 46 años.
1957.Estudio etnográfico de la feria de Huancayo / Evolución de las comunidades indígenas. 1958. La UNESCO lo beca para España. Publica Yawar fiesta. 47 años. Rios profundos, novela. El arte popular religioso y la cultura mestiza.
1959. Dicta Introducción a la Etnología en la UNMSM hasta 1968.
1961.El Sexto, novela. 50 años. Cuentos mágico-religiosos de Lucanamarca.
1962. Dicta Lengua quechua en la UN Agraria hasta su muerte. Escribe Tupaq Amaru taytanchisman (a nuestro padre TA), inicio de su único poemario Katátay. Publica el relato La agonía de Rasu-ñiti. 1963. Doctorado: Estudio de dos comunidades de Castilla y El Mantaro y la ciudad de Huancayo. Director de la Casa de la Cultura hasta 1964. A cargo de la revista Cultura y pueblo.
1964.Todas la Sangres, novela. 53 años.
1965. Recopila en San Miguel de Lima el relato oral de Santos Quyutupa Qatakamari Punqup musquynin (Sueño del pongo). Inicia su relación con Sybilla Arredondo. Director del Museo Nacional de Historia hasta 1966. 55 años.
1966. Intento de suicidio. Publica su traducción del manuscrito de Dávila Dioses y hombres de Huarochirí y rec. Poesía quechua.
1967. Casa con Sybilla Arredondo. Publica Amor Mundo y todos los cuentos. 57 años. 1968.Comunidades de España y del Perú.
1969. Se suicida en la UN Agraria el 28 de nov. Muere el 2 de dic. a los 58 años.
1971. Edición póstuma de El zorro de arriba y el zorro de abajo, por Losada, Bs As.
1972.Katátay, poemario bilingüe.
1973.Cuentos olvidados / Indios, señores y mestizos / Formación de una cultura nacional indoamericana, ediciones montevideanas de Ángel Rama.
II. Homenaje debido
Nuestro primer homenaje al amauta JM Arguedas -en pleno centenario- es seguir investigando por cuenta propia. He aquí, un alcance que no tuvo el maestro:
Pareamos la leyenda con el Carnaval de Tambobamba. Cobra así pleno sentido la canción, de drama hasta ahora tan misterioso, más aún cuando se la canta en carnavales. También es conocida como Wiphala, y una de las preferidas de JM Arguedas:
La leyenda del Tuytunki[1] En las alturas de Cotabambas vivía una hermosa campesina de la que estaban enamorados muchos jóvenes, hasta los de las comunidades vecinas.
La pasña les propone una competencia de charango, para elegir al mejor. Un maqta toca una muy hermosa melodía llamada tuytunki[2] que deja prendada a la joven pasña. Lo elige para pretendiente y le propone tres pruebas para aceptarlo.
La primera era subir un cerro y encontrar el paso hacia el valle colindante. La segunda, esperar en la plaza del pueblo de ese valle la noche de luna llena y dejarse conducir por un cóndor a la tercera prueba: cruzar una extensa laguna a caballo [3] cantando y tocando el tuytunki en su charango.
Pasa las primeras pruebas sin dificultad y en pleno vuelo el cóndor le dice: "toma una de mis plumas. Cuando tengas dificultades al cruzar, escribe con la pluma [4] el nombre de tu amada. Así te salvarás de ser devorado por las aguas."
Agradece el maqta, pero cuando en pleno cruce del lago un gran remolino lo envuelve, en su afán de nadar hacia la orilla, olvida escribir el nombre de la amada con la pluma del cóndor.
Arrastrado por las aguas, llega el joven al fondo de la laguna y encuentra una aldea sumergida [5]. Para su sorpresa, el jefe de esta aldea es el padre de su amada. Se entera de que ella vive en tierra cumpliendo un castigo. El charanguista suplica al padre que le permita encontrarse con su hija. Ante la persistente negativa, decide tocar día y noche el tuytunki.
Así habría sonado el Tuytnki
La música convence al padre. Desde entonces, en noches de luna llena, se escucha el charango en las alturas de la laguna, cada vez que los amantes se encuentran.
Tambobambino maqtatas Dizque a un joven tambobambino
yawar-mayu apamun. el turbión del río lo arrastra.
Tambobambino maqtatas Dizque a un joven tambobambino
yawar unu apamun. el agua sangrienta lo arrastra.
Tinyachallanñas tuytuchkan[7].
Dizq' ya sólo su tamborcito está flotando
Qinachallanñas tuytuchkan. Dizq' ya sólo su quenita está flotando.
Birretellanñas tuytuchkan. Dizq' ya sólo su birrete está flotando.
Charangollanñas tuytuchkan*. Dizq' ya sólo su charango está flotando.
Kuyakusqan pasñari Y con su amada pasña
waqayllañas waqasyan* está ya sólo llorando.
wayllukusqan pasñari Y con su querida pasña
llakiyllañas llakisyan. está ya sólo sufriendo.
Ponchitollanta qawaspa. Se contempla sólo su ponchito.
charangollanta qawaspa Se contempla sólo su charango.
Qinachallanta rikuspa Se ve sólo su quenita
Tinyachallanta rikuspa Se ve sólo su taborcito.
Kunturllanñas muyusyan Dizq' ya sólo el cóndor está girando
tambobambino maskaspa (bis)
en busca del tambobambino.
Mana punis tarinchu. Dizq' no lo encuentra
Yawar-mayus chinkachin se pierde en el turbión del río
Mana punis tarinchu Dizq' no lo encuentra
Yawar unus apakun dizq' lo trae el agua de sangre.
Coro:
Wifalitay, wifala/ wífala, wífala, wífala / wifalalayla wifala / wifalitay wifala!.
***
[1] Versión sobre la recopilación de Gloria Avendaño en la revista Wifala, Cuzco 1981.
[2]Tuytuy, ‘flotar, mecer’. Tuytunki, ‘flotas, te meces’.
[3] El caballo desaparece. En el Orlando furioso de Ariosto se cruza los aires sobre un caballo-águila: el hipogrifo.
[4] Interesa la ‘vigencia de la pluma', es decir de la escritura, sugerida por la contigüidad del emplumado cóndor. Así se refuerza la simbología del poder y la jerarquía.
[5] La aldea sumergida es recurrente y una constante de los relatos andinos (cf. Morote Best).
[6] La leyenda de Cotabambas da trasfondo a la grabación del carnaval de Tambobamba, hecha por José María Arguedas en San Miguel de Maranga por el año 1965, de cuya traducción soy responsable..
[7] El cambio del gerundio ayacuchano* –chk- al cuzqueño *–sy- indica que el texto oral pertenece al límite dialectal que corresponde a Andahuaylas.
III.Intermezzo
¿Quién dice que el amor a la vida tiene pasaportes o salvoconductos? ¿Creen Uds. que a José María no le iba a poner supru el corazón este canto de la pampa surandina (sí, ya lo sé, no es folklore, es de Ariel Ramírez & Félix Luna -aunque se retuerza en su tumba el querido maestro Cortázar-)... y todavía en la voz de esta preciosidad?:
Fichas fundamentales para un quechua 'restituído',
(ponencia para el 4to. congreso de Antropología del 2005)
A Maximilian Jurth.
A Alfredo Torero i.m. Propuesta para la unificación de los seis quechuas que existen (con sus variantes dialectales) en una lengua común que, recogiendo los trabajos filológicos iniciales de Domingo de Santo Tomás, Torres Rubio y Gonzáles Holguín en el siglo XVI, y primeros años del XVII, avance hasta los esfuerzos de Markham, Middendorf, y Tschudi en la primera república, y llegue hasta la estandarización del protoquechua y sus variantes QI y QII designadas por Alfredo Torero.
En 1962, al lograrse la independencia de Argelia después de una dolorosísima guerra –muy parecida a la que nos sacudió durante 20 años- el gobierno de Ben Bella hizo un anuncio desde su ministerio de cultura: se premiaría el mejor trabajo de traducción de Shakespeare al idioma árabe. Se presentaron muchos trabajos en árabe magrebí, que es el dialecto del África Menor, y algunos otros en árabe literario. El punto es que, después de muchos siglos de carecer de un corpus literario distinto a toda la escolástica coránica, sin otra referencia escrita que unas no muy ordenadas páginas de la recopilación llamada Mil noches y una noche (alf laila wa laila), los arabófonos del Mediterráneo contaban con una exquisita colección de prosas muy bien calibradas, en un árabe fluido y algo confuso para sus propios hablantes, pero lleno de riquezas verbales y finura de expresiones que antes sólo habían sido privativas de los estudios jurídicos de las distintas escuelas musulmanas. Se fue equilibrando la balanza y el árabe volvió a sonar con energía y orgullo en las calles y mercados de Argelia, después de 150 años de preponderancia del francés colonial.
En l519, Lutero clavaba sus 95 tesis en el portal de la catedral de Wotinga, e iniciaba la traducción ciclópea de la Biblia al alemán, que tuvo que inventar las más de las veces. Kant, hacia 1800, continuó con la reforma lingüística y entregó un idioma listo para la reflexión moderna y el avance apropiado con la historia de su pueblo.
Hasta 1870 La Italia no existía como unidad política y cuando Mazzini y Garibaldi la unificaron bajo una sola bandera, quedaba por resolver cual de los muchos “italianos” sería la “lingua franca” para este conglomerado de principados, ducados, y reinos menores. La elegancia del Dante, que estuvo a punto de escribir su Commedia en lengua provenzal, terminó imponiéndose y se hizo lengua oficial el toscano de la Florencia, en desmedro del genovés, del lombardo, del veneciano, del romano, del siciliano, del sardo.
.Una circunstancia parecida es la que necesita darse en nuestro Perú para que se logre expresar toda la riqueza cultural de los Andes: sus pueblos son ahora islas en un archipiélago de confusión, donde la lengua castellana es la única moneda con la que se puede tener acceso a una incierta tranquilidad social.
Si los pueblos antes mencionados recurrieron a la estandarización de una “lingua franca” para poder remontar la pesada carga de la “ahistoricidad”, bien podríamos nosotros echar mano de un “sermo vulgaris” que haga posible la unidad social de los Andes centrales.
La idea no es “fabricar un idioma estándar” para uso de los utopistas. El pueblo quechuahablante tiene muy claro su destino lingüístico. La idea exacta es “producir” una revisión promediada de la lengua dividida en séis idiomas (cuya distancia entre uno y otro puede llegar a ser como la del francés y el castellano) para que los estudiosos de la cultura andina puedan orientarse y encontrar un punto de articulación antes de tomar especialidad en una región y para que aparezca, de una vez por todas, una lengua quechua escrita de modo que pueda ser comprendida desde el Ecuador hasta Tucumán y Santiago de Estero, no importa la pronunciación que se le dé a lo escrito.
Habida cuenta de las pruebas definitivas del método léxico-estadístico glotocronológico aplicado por Alfredo Torero al habla indígena de valles y serranías andinas, es posible encontrar los elementos atávicos de los quechuas vivos hablados en los Andes, desde el azuaíno colombo-ecuatoriano hasta el calchaquí santiaguino-tucumano, y restituirlos en el uso común, teniendo en cuenta siempre la poca o mucha importancia de las variantes del cuzqueño imperial, el ayacuchano pocra y chanca, los muchos dialectos de la sierra central y el huayhuash de Huaraz y Huánuco, hasta las formas aisladas del lamista, el ferreñafeño, y el cajamarca-porcón.
La correspondencia del QA y QB de G. Parker con el QII y QI de A. Torero respectivamente, permite centrarnos en la unificación del grupo QII (QA) en un primer momento, para luego intentar la unificación global en torno al tronco común restituido desde el protoquechua limense del siglo V y los textos coloniales de primera instancia: Catecismo de A. Ricardo, Arte y gramática de Caamaño, crónica de Huarochirí, Gramática de Santo Tomás y Léxico de Gonzáles Holguín.
La falacia del origen cuzqueño del quechua, confundiendo centro de poder, con centro de difusión, ha ocasionado muchos retrasos en esta tarea de unificar los estudios de los pueblos quechuas. Cuando las huestes de Wayna Qapaq llegaron a Tumipampa, en el Ecuador, se sorprendieron de encontrar un idioma tan parecido al que ellos habían elegido hacía sólo 70 años como lingua franca para sus conquistas, comercio y relaciones sociopolíticas.
Este quechua restituido no pretende reemplazar los distintos dialectos en uso sino que ha de ser la puerta de entrada para todo investigador de la cultura del Pacífico sudamericano interesado en la puesta en valor del escondido acervo quechua, capaz de manejar los distintos documentos escritos, y proyectarse hacia una visión enriquecedora de la historia rural andina en el siglo XXI.
Agosto 2005
Cómo pronunciamos I / Imaynam t'uqyachinchis/k?
1. De todas las letras latinas, son 5 las consonantes oclusivas (realización gutural + o - fuerte) que requieren cierta aclaración: ch, k, p, q, t Estas se dan en 3 niveles: oclus. de valor llano (las mencionadas arriba)
oclus. glotizadas (con un 'recorte' del aire antes de la vocal):
ch', k', p', q', t'.
oclus. aspiradas (con leve 'aliento' en su pronuc.):
chh, kh, ph, qh,th. y que correspondrían a la escrit. castellana:
sh, j, f, j 'caribe', 'ds' o z 'madrileña'
(Estos dos últ. niveles sólo se dan en el q. sureño: desde Andawaylas hacia Bolivia.)
2. La 'h' independiente, con el mismo valor de hálito, sólo ocurre ante vocal inicial: hampi (remedio).
3. La 'q' es oclusiva velar, es la 'qaf' del árabe, o sea una 'k' pronunciada en el punto de articulación de la j castellana:
influye sobre las vocales vecinas ('ambiente de q') transformando la i en e y la u en o: sunqu (corazón, víscera) se oye /sonqo/, qhipa (posterior) se oye /j*epa/...etc.
4. A partir del congreso de La Paz 1954, se acordó reemplazar todas las formas 'cc' de los notarios y pendolistas de la colonia por 'q'. (Arguedas no lo siguió, y abunda en ambivalencias: 'sencca' por sinqa (nariz), sirk'a por sirka (vena, veta)...
Toccsama (en Apurímaq, Andawaylas, Bellavista, Chuwipata, caserío de Achachi): de tuqu (léase /toqo/) ventana, hornacina + samay, descanso. ¿De tuqusamana = descanso de ventana, repecho, alféizar... ¿ventanilla funeraria? ...Y peor: los curas escriben 'Toxama' ! *con esa 'j' caribe de 'Juan', que suena /huan/
Qichwa-simip tiqsili suskin II Fichas fundamentales para un quechua 'restituído',
Cómo pronunciamos II / Imaynam t'uqyachinchis/k II
5. Vistas las 'dificilísimas' oclusivas...podemos con tranquilidad saber que todas las demás letras 'latinas' utilizadas en la escritura del quechua se pronuncian como en el castellano, incluso las diacríticas ch y ll.
(Cabe aquí mencionar la escritura diacrítica de la ch resuelta en c (pura) por Andrés Alencastre, acercándose a la c cincunfleja (^) de la fonología, y en la que ha quedado sólo. Así, él escribía caki (sonando: /chaki/ pie), ciqan (chiqan sonando: /cheqan/ verdad, cierto, recto), ciri (sonando: /chiri/ frío), cunka (sonando: /chunka/ diez), cuqi (chuqi sonando:/choqe/ áureo, dorado); pero este uso de la c ha quedado marginal, quizás por confusa para los hispanoablantes, pese a ser una aligeración útil.) 6. La w y la y corresponden a u, i en diptongos castellanos: qhichwa (quechua), tayta (taita). Recordemos que en la ficha 1.3 se explica la transformación 'momentánea' de la i en /e/ y de la u en /o/, sólo en 'ambiente de q' (antes o después y también 'pasando' sobre la n). Queda así ya 'en pie la mesa de tres patas'. Sólo volveremos a tocar las vocales en los quechuas ancashinos y cerreños (I torero/B parker). Por ahora, basta y sobra.
7. El acento (golpe de voz, no tilde) siempre cae en la penúltima vocal...salvo cuando por énfasis se traslada a la última: wasi (casa), wasin (su casa), wasiyki (tu casa), wasiykichu? (¿es tu casa?), mamallay (mi madre sola), pero: mamalláy! (!madre mía única!).
8. Revisemos: De las 28 letras castellanas, se dejan de lado aquellas que podrían trasladar su ambigüedad al quechua:
b/v que es suavización de la p en los dialectos norteños (Cuenca-Cajamarca) y sureños(Apurimaq) c (/k/ en 'casa' pero /s/ en 'cebolla') d, suavización de t e, sólo accidente de 'i' ante 'q' f, que se presentará como 'aspiración' (ph) de p en el sur g, confundida con k (inga/inka) j, aspiración de k (kh) en el sur o, sólo accidente de 'u' ante 'q' x, confusión de 'cc', 'j' o 'sh' z, aspiración de t (ds/th) en el sur...
No es complicar más: llanthu (cuzq.) lo entendemos mejor comparado con llantu (ayac. = sombra) que la forma 'llanzu'... alpha (andaw.) mejor, comparado con allpa (ayac. = tierra, polvo) que la forma arguediana 'alfa'... "...los eucaliptos de Wayccoalfa..." (sic por wayqu-allpa=tierra de quebrada/alud) en El zorro de arriba y el zorro de abajo, 3º diario, 1969.