IV. Del manuscrito de Huarochirí a J.M.Arguedas

Alfredo Torero i.m.

En exilio español y lejos de la patria que amó con absoluta singularidad, había muerto el mes de junio del 2004, a los 74 años, el formidable humanista, lingüista y antropólogo Alfredo Torero Fernández de Córdova. Como siempre, la importancia que tiene la magna obra que dejó demorará aún un buen tiempo en ser reconocida aquí, en su tierra. Porque el lingüista y patriota fue ampliamente conocido en las esferas peruanistas en Europa y en América del Norte.

Patricio provinciano de la vega del río Huaura, que reúne las aguas del sagrado nevado Yerupajá, Alfredo Torero nació en la puebla de Huacho en l930. De silenciosa labor en el periodo de su formación en el Perú y luego en Holanda, irrumpió de pronto en 1970 en la mata del pensamiento humanista universitario: había trabajado en profundidad todas las vertientes de la lingüística de la postguerra, sobretodo el estructuralismo de Roman Jakobson y el neocartesianismo de Noam Chomsky, y aplicaba, con finura de análisis, el novísimo instrumento de la glotocronología léxico-estadística de Morris Swadesh.

Escribe así su revolucionario ensayo de una treintena de páginas: Lingüística e historia de la sociedad andina, en el que demuestra con claridad meridiana el origen limeño del quechua, hacia el siglo V dC, formado en los intervalles adyacentes al nudo de Pariaqaqa, en la privincia central de Huarochirí y aledaños. Esta contribución extraordinaria apareció en la compilación El reto del multilingüismo en el Perú, hecha por Alberto Escobar, para el IEP de Lima, en l972. QI central-waywash (el más antiguo: s. V) / QII periférico-wampuna: QII-A yunkay; QII-B norteño; QII-C sureño (reciente; siglo XVI)

Luego, Torero estudia las variaciones dialectales del quechua, dividiéndolo en Q I y Q II, (que corresponden a la clasificación Q B y Q A de Gary Parker, respectivamente) y suelta, por la U. Ricardo Palma, su formidable ensayo El quechua y la historia social andina, en 1974. Son dignas de recuerdo las respetuosas y ricas polémicas con el maestro Maxim Jurth, fonologista germano-suizo que postulaba el origen azuaino (cuencano-ecuatoriano) del quechua.

Desde entonces su trabajo se multiplica: El comercio y la difusión del quechua: el caso de Ecuador (l984), Deslindes lingüísticos en la costa norte peruana, (1987). Lenguas y pueblos altiplánicos en torno al siglo XVI (l987).

Añade ahora otros trabajos de gran importancia: Áreas toponímicas e idiomas en la sierra norte peruana (l989), El quechua costeño (1990), Procesos lingüísticos e identificación de dioses en los Andes centrales (1990), La familia lingüística uru-chipaya (1992), Lenguas del nororiente peruano: la hoya de Jaén en el siglo XVI (1993).

Luego de una lamentable pérdida de 600 páginas sobre la lengua muchik en el metro de París, trabaja nuevas fichas. Aparece así La fonología del idioma Mochica en los siglos XVI-XVII (l997). Pero esa pérdida lo había obligado a un cambio de timón y se doctora en la Sorbona con la tesis Le Puquina, la troisième langue général du Pérou , que permanece sin traducir.
Prestigioso profesor universitario, es autor del primer Mapa Lingüístico del Perú. Fue vicerrector de la UNMSM y un fervoroso defensor de los derechos del pueblo. Sufrió el oprobio y la saña del régimen del dictador y criminal Fujimori que lo alejó desde los años 90 del pueblo que tanto defendió y amó.

Sus últimos trabajos siguieron siendo de absoluta solvencia: Entre Roma y Lima. El Lexicón Quechua de fray Domingo de Santo Tomás, Madrid, 1997. El primer vocabulario de la lengua aymara de Ludovico Bertonio (1612), Valencia,1999. La lingüística al servicio de la (pre)historia de América. " Mi trabajo de campo ante un medio étnico y social diferente." Lengua “visión del mundo”. "Periodos de la expansión Quechua". Conflictos interétnicos que facilitaron la conquista...
Unió a sus múltiples talentos el arte de la solidaridad, de la que quedamos testigos, y el de la amistad: pronto saldría en México su texto sobre J. M. Arguedas, recordatorio de una relación tan íntima y fecunda.

Sin duda, Alfredo Torero pisó fuerte y bien en este mundo. Dondequiera que estén, han de estar ya conversando este par de zorros, en las nieves de qué Apu, a orillas de qué río interminable como nuestra memoria...

atuq az-zâlab VH

18 de enero: CENTENARIO DEL AMAUTA



José María Arguedas

1. Iniciamos el saludo a nuestro José María Arguedas centenario (1911-1969) de la manera más directa y honesta: que brille su vida -con luces y sombras- como las nieves del Sallqantay, que el apu 'tayta Chawala' lo tenga anidado entre sus riscos, al borde de la vida...
* líapiz de Antonio Bonicelli

2. Pero no pertenecemos a esa grey que profesa la biografía idolátrica. Creemos que si se ama a alguien, hay que aceptarlo 'tal como es', sin mediatintas ni borrones para hacer kapaq-kuna de sus virtudes y qunqapa de sus defectos. Aquí no vemos mal su correspondencia con el provocador maestro Julio Cortázar, ni nos molesta la oposición de La utopía arcaica, lectura meramente lineal de la historia social andina, y por tanto de pobres consecuencias, de Vargas Llosa (y que, además, no hemos acabado -los arguedianos- de contestar).

3. Sí acusamos, de una buena vez y a viva voz, la irresponsabilidad de los 'científicos sociales' que, en su hora (1964), fungieron de eunucos de la 'realidad campesina': Favre, con méritos y todo, y sus validos peruanos, a pesar de algún mérito, fueron incapaces de entender la diferencia epistemológica entre literatura y antropología.
4. Sí diremos, de una buena vez, de la sensibilidad exagerada por una 'antigua herida' del propio José María, que le impidió dar la batalla en el campo mismo de las letras y no en la estéril polémica con eruditos a la violeta. Polémica que -para beneficio de los 'académicos'- seguimos reproduciendo, aún cuando la realidad haya migrado a otras formas y que José María, pese a su gran intuición, no midió: les siguió el juego. Y los temas 'indios' y 'campesinos' se siguen tratando al margen de ellos, los actores. Bagua es el gran ejemplo. Sus reinvidicaciones son concretas y su afirmación social es tangible.

5. Cabe inaugurar la vuelta a Arguedas en el mismísimo estilo de Lacan en su relectura de Freud. La obra arguediana es una estructura eslabonada desde una gran ausencia: la comprensión del 'Perú profundo' -que dijo Basadre- y que apenas mereció la anémica acotación de cierto 'filósofo' peruano: "Pero eso es como decir que hay un Perú superficial..."

6. A esa obra nos remitimos. Sólo a la luz de la opera omnia cobrarán sentido y vigencia las anécdotas de y sobre José María que tan alegremente vuelan en boca de los soberbios detentadores del poder sobre la cultura y que ahora secuestran su nombre para adjudicárselo.

7. Proponemos la relectura total de Arguedas, lejos de los 'constructos' de moda. El único constructo válido en este ajedrez peruano es la 'lectura restituida de la historia social andina' que Arguedas urge comunuicarnos. La torpe tesis estalinista del 'lenguaje como espejo de la realidad' está ya desautorizada por la experiencia social del fin de siglo. Una cosa es la ornitología académica que clasifica calandrias con 'puntual taxonomía sistemática' y otra la comprensión abierta de la calandria de la consolación y la de fuego.


"Despidan en mí a un tiempo del Perú cuyas raíces estarán siempre chupando jugo de la tierra para alimentar a los que viven en nuestra patria, en la que cualquier hombre no engrilletado y embrutecido por el egoísmo puede vivir, feliz, todas las patrias". JM Arguedas

I. Bio-bibliografía

1911. Nace el 18 de enero, en Andahuaylas (Apurímac).
1914. Huérfano de madre -Victoria Altamirano- a los 3 años. Vive en Lucanas, Puquio y Abancay.
1926. Secundaria en Ica.
1928. Secundaria en Huancayo. 17 años. Funda el periódico juvenil Amauta.
1929. Vive en Yauyos (sierra limeña).
1931. ingresa a la UNMSM. 20 años.
1932. Muere su padre, juez de paz. Del 32 al 37 trabaja en el correo postal de Lima.
1935. A los 24 años escribe la primera versión de Warma kuyay y los demás cuentos de Agua.
1936. Funda la revista sanmarquina La palabra.
1937.
Va preso al Sexto (un año) por la asonada contra el embajador de la Italia facista. 26 años.
1938. Publica su recopilación Canto Kechwa (bilingüe).
1939. Profesor en Sicuani hasta 1941. 28 años.
1940. Viaja a México.
1941. Inicia Yawar Fiesta. 30 años.
1942. Prof. en el colegio Alfonso Ugarte de Lima. Primer Congreso Interamericano de Patzcuaro (México).
1943. Prof. en el colegio Guadalupe hasta 1948.
1946. Se gradúa como etnólogo por la UNMSM. 35 años. Casa con Celia Bustamante, importante etnógrafa y animadora de la peña artesanal Pancho Fierro.
1947. Curador de Folklore para el ministerio de Educación hasta 1952. Recoge con Francisco Izquierdo Ríos Mitos, leyendas y cuentos peruanos.
1949. Recopila Canciones y cuentos del pueblo quechua.
1950. Dicta etnología y quechua en el Pedagógico Nacional de Varones hasta 1953.
1953. Jefe del Instituto de Estudios Etnológicos del Museo de la Cultura Peruana hasta 1963. 42 años. Cuentos mágicos-realistas y canciones de fiestas tradicionales: valle del Mantaro.
1954. Diamantes y pedernales.
1956. Bachiller en etnología con Puquio: una cultura en proceso de cambio. 46 años.
1957. Estudio etnográfico de la feria de Huancayo / Evolución de las comunidades indígenas.
1958. La UNESCO lo beca para España. Publica Yawar fiesta. 47 años. Rios profundos, novela. El arte popular religioso y la cultura mestiza.
1959.
Dicta Introducción a la Etnología en la UNMSM hasta 1968.
1961. El Sexto, novela. 50 años. Cuentos mágico-religiosos de Lucanamarca.
1962.
Dicta Lengua quechua en la UN Agraria hasta su muerte. Escribe Tupaq Amaru taytanchisman (a nuestro padre TA), inicio de su único poemario Katátay. Publica el relato La agonía de Rasu-ñiti.
1963. Doctorado: Estudio de dos comunidades de Castilla y El Mantaro y la ciudad de Huancayo. Director de la Casa de la Cultura hasta 1964. A cargo de la revista Cultura y pueblo.
1964. Todas la Sangres, novela. 53 años.

1965. Recopila en San Miguel de Lima el relato oral de Santos Quyutupa Qatakamari Punqup musquynin (Sueño del pongo). Inicia su relación con Sybilla Arredondo. Director del Museo Nacional de Historia hasta 1966. 55 años.
1966. Intento de suicidio. Publica su traducción del manuscrito de Dávila Dioses y hombres de Huarochirí y rec. Poesía quechua.

1967. Casa con Sybilla Arredondo. Publica Amor Mundo y todos los cuentos. 57 años.
1968. Comunidades de España y del Perú.
1969. Se suicida en la UN Agraria el 28 de nov. Muere el 2 de dic. a los 58 años.
1971. Edición póstuma de El zorro de arriba y el zorro de abajo, por Losada, Bs As.
1972. Katátay, poemario bilingüe.
1973. Cuentos olvidados / Indios, señores y mestizos / Formación de una cultura nacional indoamericana, ediciones montevideanas de Ángel Rama.

II. Homenaje debido
Nuestro primer homenaje al amauta JM Arguedas -en pleno centenario- es seguir investigando por cuenta propia. He aquí, un alcance que no tuvo el maestro:
Pareamos la leyenda con el Carnaval de Tambobamba. Cobra así pleno sentido la canción, de drama hasta ahora tan misterioso, más aún cuando se la canta en carnavales. También es conocida como Wiphala, y una de las preferidas de JM Arguedas:


La leyenda del Tuytunki [1]

En las alturas de Cotabambas vivía una hermosa campesina de la que estaban enamorados muchos jóvenes, hasta los de las comunidades vecinas.

La pasña les propone una competencia de charango, para elegir al mejor. Un maqta toca una muy hermosa melodía llamada tuytunki [2] que deja prendada a la joven pasña. Lo elige para pretendiente y le propone tres pruebas para aceptarlo.

La primera era subir un cerro y encontrar el paso hacia el valle colindante. La segunda, esperar en la plaza del pueblo de ese valle la noche de luna llena y dejarse conducir por un cóndor a la tercera prueba: cruzar una extensa laguna a caballo [3] cantando y tocando el tuytunki en su charango.

Pasa las primeras pruebas sin dificultad y en pleno vuelo el cóndor le dice: "toma una de mis plumas. Cuando tengas dificultades al cruzar, escribe con la pluma [4] el nombre de tu amada. Así te salvarás de ser devorado por las aguas."

Agradece el maqta, pero cuando en pleno cruce del lago un gran remolino lo envuelve, en su afán de nadar hacia la orilla, olvida escribir el nombre de la amada con la pluma del cóndor.

Arrastrado por las aguas, llega el joven al fondo de la laguna y encuentra una aldea sumergida [5]. Para su sorpresa, el jefe de esta aldea es el padre de su amada. Se entera de que ella vive en tierra cumpliendo un castigo. El charanguista suplica al padre que le permita encontrarse con su hija. Ante la persistente negativa, decide tocar día y noche el tuytunki.

Así habría sonado el Tuytnki
La música convence al padre. Desde entonces, en noches de luna llena, se escucha el charango en las alturas de la laguna, cada vez que los amantes se encuentran.



Wiphala [6]


Tambobambino maqtatas
Dizque a un joven tambobambino
yawar-mayu apamun.
el turbión del río lo arrastra.
Tambobambino maqtatas
Dizque a un joven tambobambino
yawar unu apamun.
el agua sangrienta lo arrastra.
Tinyachallanñas tuytuchkan [7].
Dizq' ya sólo su tamborcito está flotando
Qinachallanñas tuytuchkan.
Dizq' ya sólo su quenita está flotando.
Birretellanñas tuytuchkan.
Dizq' ya sólo su birrete está flotando.
Charangollanñas tuytuchkan*.
Dizq' ya sólo su charango está flotando.

Coro:
Wifalitay, wifala/ wífala, wífala, wífala/wifalalayla wifala/wifalitay wifala!


Kuyakusqan pasñari
Y con su amada pasña
waqayllañas waqasyan *
está ya sólo llorando.
wayllukusqan pasñari
Y con su querida pasña
llakiyllañas llakisyan.
está ya sólo sufriendo.
Ponchitollanta qawaspa.
Se contempla sólo su ponchito.
charangollanta qawaspa
Se contempla sólo su charango.
Qinachallanta rikuspa
Se ve sólo su quenita
Tinyachallanta rikuspa
Se ve sólo su taborcito.

Coro:
Wifalitay, wifala / wífala, wífala, wífala / wifalalayla wifala / wifalitay wifala.


Kunturllanñas muyusyan
Dizq' ya sólo el cóndor está girando
tambobambino maskaspa (bis)
en busca del tambobambino.
Mana punis tarinchu.
Dizq' no lo encuentra
Yawar-mayus chinkachin
se pierde en el turbión del río
Mana punis tarinchu
Dizq' no lo encuentra
Yawar unus apakun
dizq' lo trae el agua de sangre.
Coro:
Wifalitay, wifala/ wífala, wífala, wífala / wifalalayla wifala / wifalitay wifala!.


***

[1] Versión sobre la recopilación de Gloria Avendaño en la revista Wifala, Cuzco 1981.
[2] Tuytuy, ‘flotar, mecer’. Tuytunki, ‘flotas, te meces’.
[3] El caballo desaparece. En el Orlando furioso de Ariosto se cruza los aires sobre un caballo-águila: el hipogrifo.
[4] Interesa la ‘vigencia de la pluma', es decir de la escritura, sugerida por la contigüidad del emplumado cóndor. Así se refuerza la simbología del poder y la jerarquía.
[5] La aldea sumergida es recurrente y una constante de los relatos andinos (cf. Morote Best).
[6] La leyenda de Cotabambas da trasfondo a la grabación del carnaval de Tambobamba, hecha por José María Arguedas en San Miguel de Maranga por el año 1965, de cuya traducción soy responsable..
[7] El cambio del gerundio ayacuchano* –chk- al cuzqueño *–sy- indica que el texto oral pertenece al límite dialectal que corresponde a Andahuaylas.


III. Intermezzo

¿Quién dice que el amor a la vida tiene pasaportes o salvoconductos? ¿Creen Uds. que a José María no le iba a poner supru el corazón este canto de la pampa surandina (sí, ya lo sé, no es folklore, es de Ariel Ramírez & Félix Luna -aunque se retuerza en su tumba el querido maestro Cortázar-)... y todavía en la voz de esta preciosidad?:















* * *


Todo sobre mis Magos...

A Clarita Chang Serrano, la quinta maga.

A Reyna Temple y a Abelardo Jara, también reyes.



"Preguntas por aquellos fantasmas que soñé?
¿Y qué fue de los magos de atuendos perfumados?"
Villonade for this Yule


Ezra Pound, 1908


1. Los evangelios no registran los nombres, ni el número, ni mucho menos que sean reyes. El de Mateo (el Leví -ecónomo y 'empleado público'- primer discípulo de Jesús) habla de 'magos' -de la religión persa mazdeista (cuyo emblema es el fuego)- que vieron una estrella en occidente, y se menciona -en passant- los obsequios que llevaron. De ahí salió la idea de tres.
Filippo Lippi, c. 1445
El incienso y la mirra son gomorresinas de árboles propios de la Arabia Feliz e indican la ruta que usaron los viajeros desde Persia... El incienso es un purificador de ambiente desde siempre y la mirra se usa -aún ahora- como preservante del vino.
Lo de hacerlos 'reyes' vino mucho después, en el Medioevo, posiblemente en Provenza. De allí también procede la 'rosca de reyes' que es también el hallún que el poeta andalusí ibn-Quzman describe en su Cancionero: una torta (hallulla, voz que permanece en Granada, Ecuador, Chile y Bolivia) de 'año nuevo', que contenía una moneda.



La más antigua representación de los Magos. (Mosaico de Rávena, siglo IV)

2. Los nombres atribuídos son deformaciones de los nombres persas Ahasuer, Melixor, Barasuer... En lengua siria se les llamaba Kagpha, Badadilma y Badadakharida, aunque hay 'testimonios', también sirios, que hablan de Larvandad, Hormisdas y Gushanasaph. Los hebreos cristianos hablan de Magalath, Galgalah y Serakin. Los griegos se refieren a ellos con los nombres de Appelikón, Amerín y Damaskón. En Etiopía, a Baltasar se le conoce como Paratoras...*


3. Este suceso se conoce en griego como epifanía ('sobreiluminación'): los teólogos dicen que significa que Dios se presenta ante los hombres en sus propios lenguajes... Los magos mazdeos eran 'streleros' -como dice la primerísima obra teatral en nuestra lengua -un auto sacramental de 1170- ...pues entonces, se les presentó como 'strela':
"Dios vos salve, senior ¿Sodes vos strelero?
Dezidme la verdad, de vós sabelo quiero.

¿Vedes tal maravila?

Nacida es una strela". (esc.II, vs. 52-55)



A esto le llaman ecumenismo de la buena nueva: era para todos los hombres, no sólo para los judíos... De allí que muy pronto les asignaron un color de piel: Gaspar es 'blanco', Melchor es 'indio' (de la India) y Baltasar es 'negro' (aunque sólo desde el Alto Medievo: este Mantegna -con su Baltasar ya negro- es del mismo año -1498- de este otra preciosa tabla bocetada de Leonardo -que no destaca el número ni la tez de los magos: un primer plano triangular relegando al fondo el desorden de las guerras y aún la 'reconstrucción del templo' es todo su interés... http://www.loc.gov/exhibits/leonardo/)




4. Son 12 días desde la Navidad: (Twelveth night, escribió, con gracia enorme, Shakespeare en 1601, pero no es nuestro tema.) He aquí unas cuartetas para el día doceno:



Un poema en estos días
para alegrar estas fechas:
Un corazón y alegrías,
que para eso están hechas.

Como no tengo que darte
te envío, por lo enviado,
estas cuartetas en arte
menor y con pie forzado:

Vino, chicha y aguardiente:
los tres reyes del oriente...


Vino que noches bebió
desde el alba hasta el poniente,
para ponerse tan tinto
como el Baltazar retinto.

Chicha cobriza que dio
con qué apagar esa urgente
nostalgia de las estrellas
de Melchor que va tras ellas.

Aguardiente que encendió
a Gaspar con esa fuente
de fuego, ese mar de caña
que -rayo de sol- nos baña.

Vino, chicha, y aguardiente
para la gente doliente...
la uva, el maíz y la caña:
tres magos en occidente..

Atuq-az-Zâlab


5. Ilustres desconocidos

Acerca de su verdadera identidad y origen existen muy pocos datos. Mateo habló de estos hombres generosos:

“Nacido, pues, Jesús en Belén de Judá, en los días de Herodes, llegaron del Oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: “¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque hemos visto su estrella al oriente y venimos a adorarle. Al oír esto, el rey Herodes se turbó y con él toda Jerusalén, y reuniendo a todos los príncipes de los sacerdotes y a los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Mesías".
Ellos contestaron que en Belén de Judá, pues así está escrito por el profeta:
“Y tú Belén, tierra de Judá, no eres ciertamente la más pequeña entre los príncipes de Judá, porque de ti saldrá un jefe que apacentará a mi pueblo, Israel.”
"...La estrella que habían visto en Oriente les precedía, hasta que, llegada encima del lugar en que estaba el niño, se detuvo. Al ver la estrella sintieron grandísimo gozo, y entrados en la casa, vieron al niño con María, su madre, y de hinojos le adoraron, y abriendo sus alforjas, le ofrecieron dones, oro, incienso y mirra. Advertidos en sueños de no volver a Herodes se tornaron a su tierra por otro camino”
(Mateo, II).

6. La tradición añade que fueron bautizados por el apóstol Tomás, que murieron mártires y que sus restos fueron hallados en un monasterio en Milán, al descubrirse una inscripción: “Aquí yacen las reliquias de los Tres Magos que adoraron a Jesús”. Pero otro tanto se dice de sus tumbas en la germana Köln (Colonia)...
Mateo asegura que llegaron de Oriente -procedentes de Persia o Babilonia-, donde existían sabios y astrónomos que en lengua persa se conocían como 'moghs'. El vocablo fue 'por teléfono malogrado' hasta que adquirió en el griego su entonación definitiva: magós/magoi. De allí paso al latín: magus/magi.
Y así quedaron llamados estos hombres de la antigua casta sagrada de los medos persas (actuales Irak e Irán), que se dedicaban al estudio de los cielos y a la distinción -y preservación- de un dios del bien y otro del mal, bajo las enseñanzas de Zoroastro -el Zaratustra de Nietzsche- , fundador del mazdeísmo.

7. David (o su poeta de corte) escribe en su salmo 72:

'Los Reyes de Tarsis le ofrecerán regalos,
los reyes de Arabia y Saba le llevarán tributos,
todas las naciones le servirán'.


Este salmo es el que creó la confusión. Si 'reyes' eran los que habrían de traer regalos... entonces 'reyes tenían que ser' los primeros que hincaran la rodilla en tierra para adorar a Jesús.

Los artistas los representaron de diferentes maneras: montando caballos, elefantes o camellos, tocados con coronas similares a las de los soberanos de ese entonces.


8. ¿Cuántos fueron?
En el Martirologio Romano, están inscritos los nombres de Gaspar, de 'tez blanca y casi anciano'; Melchor, 'negro y joven' *; y Baltasar 'mestizo y de edad mediana'. El libro esotérico de Set (?) refiere:
“el pueblo que se encontraba en Oriente, a orillas del océano, eligió entre los suyos a 12 hombres, los más sabios y vinculados a los fenómenos celestes, a los que se les encargó esperar la aparición de la estrella que los llevaría hasta el Mesiah. Por fin un día apareció la estrella profetizada, encima del Monte Victoria y esto los obligó a iniciar su peregrinaje hacia Judea, que duraría dos años enteros, en los cuales 'nunca les faltó alimento ni bebida'.
En esta versión los magos son doce; sin embargo, sobre el sepulcro de Pedro y Marcelino en Roma, hay un cuadro donde aparecen solamente dos magos. Los hagiógrafos León y Cesario manifiestan que eran tres, puesto que hicieron entrega de tres regalos, opinión refrendada por un documento que guarda, hace trece siglos, la Biblioteca Nacional de París, donde figuran los nombres que todos conocemos. En el Museo de Letrán, en Roma, hay una antigua pintura que también representa tres 'reyes'. En el sepulcro de santa Domitila, son cuatro los adoradores del Niño. Y para colmo, son ocho los 'reyes' grabados en una vasija del Museo de Kircher.
Por último, se menciona -sotto voce- un cuarto mago: Artabán de Alejandría...


* Ver comentario de Cassiopeia.



Seguiriya de los magos
Ya que nunca sabremos
si fueron tres,
quedito miraremos
tras del ciprés.


Brilla la estrella,
y aunque no sea de oro,
!noche tan bella!

9. La antigüedad admitía tres 'razas', prefiguradas en el Antiguo Testamento por los hijos de Noé - Sem, Cam y Jafet- que eran las de Africa, Asia y Europa.
Bajo este criterio, los artistas de entonces le dan a cada rey-mago la fisonomía 'correspondiente': uno es rubio, casi anciano; el otro es mestizo y de edad intermedia y el último, negro y bastante joven. Simbolizan las tres edades trascendentes de la vida: 60, 40 y 20 años.
Gaspar ofreció el oro, vestido con una túnica de color jacinto, simbolizando el matrimonio. Melchor entregó la mirra, llevando ropaje de distintos colores en señal de penitencia. Y Baltasar, el incienso, con un atuendo en color azafrán, que representa la virginidad. Otros semiotas simbolizan tal como sabemos: oro de reyes, incienso de dioses, mirra de mortal.

10. Mención aparte merece la relación de viajes (c. 1300) en lengua provenzal (vide supra: 1) el Emilione (y no Il Milione, como los incrédulos la llamaron), el excelente libro de bitácora de Emilione Marco Polo. Un muy 'valioso amigo' mío (que recela su querido nombre en los comentarios, aquí abajo) me recuerda el cap. XXXI de sus Viaggi:
Dejemos a Tauris y pasemos a Persia
La Persia era antiguamente una inmensa provincia, noble e importante, pero en el presente los tártaros la han destruido y diezmado. En Persia se halla la ciudad de Sava, de donde partieron los tres Reyes Magos cuando vinieron a adorar a Jesucristo. En esta ciudad están enterrados en tres grandes y magníficos sepulcros. Encima de los cenotafios hay un templete cuadrado, muy bien labrado. Estos sepulcros se hallan el uno junto al otro. Los cuerpos de los Reyes están intactos, con sus barbas y sus cabellos. El uno se llamaba Baltasar, el otro Gaspar y el tercero Melchor. Micer Marcos interrogó a varias personas con respecto a estos tres Reyes Magos, y nadie supo dar razón de ellos, exceptuando que eran Reyes y fueron sepultados ahí en la Antigüedad. Pero os voy a referir lo que averiguó más tarde sobre el particular:

Un poco más lejos, y a tres días de viaje, se halla un alcázar llamado Cala Atapereistan, lo que en español significa: «Castillo de los adoradores del fuego». Y esto es la verdad, pues estos hombres adoran el fuego. Os diré por qué lo adoran: Las gentes de ese castillo cuentan que en la Antigüedad tres Reyes de esta región fueron a adorar a un profeta que acababa de nacer y llevarle tres presentes: el oro, el incienso y la mirra, para saber si ese profeta era Dios, rey terrestre o médico, pues dijeron que si tomaba el oro, era rey terrenal; si el incienso, era un Dios; si la mirra, entonces era un médico. Cuando llegaron al sitio en donde había nacido el niño, el más joven de los Reyes se destacó de la caravana y fue solo a ver al niño y vio que era semejante a él, pues tenía su edad y estaba hecho como él, y esto lo llenó de asombro. Luego f ue el segundo de los Reyes, que era de la misma edad, y contestó lo mismo. Y creció al punto su sorpresa. Por fin, fue el tercero, que era el más anciano, y le sucedió lo que a los otros dos. Y quedáronse pensativos... Cuando se reunieron se contaron uno a otro lo que habían visto y se maravillaron de ello.
Entonces decidieron ir los tres a un tiempo, encontrando al niño del tamaño y edad que le correspondía (pues no tenía más que trece días). Ante él se postraron ofreciéndole oro, incienso y mirra. El niño cogió las tres cosas y, en cambio, les entregó un cofrecillo cerrado. Los Reyes Magos volvieron después de esto a sus respectivos países.
y el XXXII:
Relación de los Reyes Magos que vinieron a adorar a Dios
Cuando hubieron cabalgado algunas jornadas, se dijeron que querían ver lo que el niño les habla dado. Abriendo el cofrecillo, se encontraron que contenía una piedra. Sorprendidos, preguntáronse qué significaría aquello, pues habiendo el niño cogido las tres ofrendas, comprendieron los Reyes que el niño era Dios, Rey terrestre y Médico, y debía de tener aquello un sentido oculto, y, en efecto, el niño dio a los tres Reyes la piedra, significándoles que fueran firmes y constantes en su fe. Los tres Reyes tomaron la piedra y la echaron a un pozo, ignorando aún su significado, y cuando la piedra cayó al pozo, un fuego ardiente bajó del cielo y penetró en el pozo. Cuando tal vieron los Reyes, quedaron estupefactos y se arrepintieron de haber tirado la piedra, pues era un talismán. Cogieron del fuego que salía del pozo para llevarlo a sus respectivos países y ponerlo en un magnífico y rico templo. Y desde entonces está ardiendo y le adoran como si fuera un dios. Y los sacrificios y holocaustos que hacen son con ese fuego sagrado. Jamás toman de otro fuego que no sea de este maravilloso, caminando leguas y leguas para conseguirlo, cuando se les acaba, por la razón que ya os dije. Y son numerosos los que adoran el fuego en esta región. Todo esto le contaron a mi señor Marco Polo, y también de que los tres Reyes Magos el uno era de Sava, el otro de Ava y el tercero de Cashan. Y ahora que os he contado esta historia os citaré otras ciudades de la Persia, sus costumbres y gestas.


11. Otro documento, esta vez estadounidense, de 1880, del general confederado del Sur Lewis Wallace, demuestra que Baltasar (que ya no es negro) fue amigo y aún guía de Ben-Hur, el caballista judeo-romano.


12. El día de Epifanía de los reyes Magos es fecha que, por su poesía y sencillez, guardan mis hijas con esmero. Cuando pequeñitas cantaban villancicos cajamarquinos que mi padre les enseñaba:

Niño Manuelito,
qué te puedo dar
rosas y claveles,
que no tengo más...

Niño Jesusito,
ya se qué traer:
buñuelitos fritos
envueltos en miel...

Sofía Alejandra era entonces Melchor y llevaba al niño -ya en el regazo de mi madre, al crepúsculo de la víspera, sobre guirnaldas de flores- oro de verdad: los anillos de matrimonio de mis padres más toda la joyería en oro. Jasania Verónica era Gaspar y llevaba un braserito de hierro en miniatura con el incienso en palo para sahumar al niño. Y Alma Valeria era Baltazar y llevaba la mirra en polvillo y el incienso en resina para echarla en el brasero, a los pies del niño...
Por supuesto que las tres querían llevar el oro, de modo que había que turnarlas... de un año a otro.

13. Ahora Alma Valeria, que tiene el humor suelto, dice:
¿Qué hubiera pasado si los reyes magos hubieran sido mujeres...?
* Que esas 'reinas magas' no hubieran llegado tan atrasados, sino el mismo 25 de diciembre...
* No hubieran llevado a Jesús oro incienso y mirra (¿para qué?) sino cunita, pañales y roponcitos...




* Pero claro, eso sí: estarían en el portal de Belén cuchicheando: 'Ay, esta María...necesita babero. Cree que su hijo es Dios. Y encima, dice que es virgen...'

Feliz epifanía con la voz de Mercedes Sosa, negra linda:



Llegaron ya, los reyes y eran tres

Melchor, Gaspar y el negro Baltasar

arrope y miel le llevarán

y un poncho blanco de alpaca real.

Changos y chinitas duérmanse

que ya Melchor, Gaspar y Baltasar

todos los regalos dejarán

para jugar mañana al despertar.

El Niño Dios muy bien lo agradeció

comió la miel y el poncho lo abrigó

Y fue después que sonrió

que a medianoche el sol relumbró.











Atuq az-Zâlab VH


PS. *La cronista Tania Santiago, mi sobrina agrónoma, sabe de una versión criolla y marginal de los reyes magos procedentes del penal de Sarita Colonia: Gastar (gringo narcotraficante); Malhechor (cholo monrrero) y Va-a-asaltar (negro cogotero). Sé que se van a molestar los que todo se lo toman en serio, nada los toca y todo les duele, nada les huele y todo les apesta... y hasta habrá quien me llame racista, pero... ¿acaso no están chéveres los anagramas?

Un belén de palabras

En Palestina -la real madre patria- se entra en el solsticio de invierno (equivalente exacto de nuestro Intiraymi del 24 de junio). Allí, hace 2014* años, una joven se supo encinta:


"Pero el joven rosado decía que yo soy la elegida, que entre todas las mujeres me han señalado a mí . . . Que me bendecirían, a mí y al fruto de mi vientre ... Está bien, haré lo que me corresponda, señor ... Por qué me llamó madre si soy virgen? Qué está sucediendo? Qué va a ser de mí a partir de esta visita? " (Mario Vargas Llosa, Elogio de la madrastra. 1996)

Desde entonces, en todos los tonos, se ha tejido un belén de palabras con este misterio.
Quiero dar -con este brevísimo texto- testimonio de esa delicada incertidumbre: devuelvo a la joven dorada a su patria -la Galilea palestina- y cito la hermosa anécdota -que fundó dos milenios- en palabras de un agnóstico -Vargas Llosa- y en las luces y sombras de un 'descreído' -Leonardo da Vinci, de 1474-.

Qué bien le hará a nuestra Palestina torturada, mutilada y crucificada del 2010 recordarle al mundo que aún se espera el milagro de la paz.

(Elijo la seguidilla gitana para cantarle, porque está a medio camino entre el Asia Menor y nosotros. También porque en su estribillo hay una extraña semejanza con el haiku japonés.)



Ocho seguiriyas navideñas
(hay una guitarra al fondo)
Anunciación

Será su risa fresca
y su mirada
tierna como es el alba
y avergonzada.

Su gesto fino
perfumará las horas
como hace el vino.

Nacimiento

El sol tiñe entre gasas
montes lejanos,
la luz de la mañana
abre las manos.

Hay una estrella
que brilla en el pesebre
para la bella.


Misión

Florecilla del campo
que sola vienes
y emprendes una senda
con lo que tienes.

(Esta mañana
tembló una cruz al aire
en su peana.)

Reproche

Seguiriya gitana
qué cosas dices.
No es bueno que tu canto
haga infelices.

Copla sin queja,
sé la humilde pastora
que da su oveja.

Contentamiento

Busca que tus palabras
den las noticias
que toda madre espera
cuando da albricias.

Di: "cosa es cierta
que he colgado una estrella
sobre mi puerta".


Azofras y alcabalas
(habla el recaudador)
I
Por saber si María
finge pobrezas
escalé por su huerto
entre cerezas:


brilló una perla
bordada entre diamantes...
cuando fui a verla...


II
Miré bien en lo oscuro
de su pesebre:
eran lágrimas garzas
por un orfebre…


la telaraña
rociada del aljófar
de la mañana.

III
Y el oro de su risa,
con dulce canto,
bordaba su camisa
hecha de llanto...

(Desde lo oscuro
una luz dibujaba
otro conjuro...)


VH

*1. Dionisio Exiguo tuvo un error de 4 años en la calendarización cristiana. 2. El solsticio de verano es ya este 21-24 de diciembre: entramos a la estación calurosa, con lluvias en la serranía y verdes paulatinos en cada colina y valle. No nos hacen falta las calorías del chocolate caliente, de las pasas de los panetones, los jamones golosos o pavos insaboros. El verano se recibe, ya sea en la costa desértica, la sierra de valles o la lujuriosa selva, con refrescos ( 'meaditos del niño': agua de piña, colación de tamarindo y chicha morada), golosinas de ligera digestión, y noches estrelladas como nunca...
No queremos ser colonos mentales en una Lima con el 'invierno torturante neoyorquino', -armiño y rojo- cantando tontos jingles en inglés y colocando pinos y abetos nórdicos 'nevados' con algodón y fibra de vidrio... ni con un Santa Claus de cartón y tontos muñecos de nieve con nariz de zanahoria deambulando por las calles de neón de una ciudad ya fantasma ... pero que no en Lima.

Un hermoso solsticio navideño con la voz de la negra linda:






!Feliz (sí? sin paz?) Natividad, Belén de Palestina, desde Lima...

Que no demore la justicia de tu causa!

16 de diciembre: Beethoven para niños

¿Beethoven de Batavia cultivaba betarraga?‏


Hijo de una dulce mujer tísica y de un tenor altamente alcohólico, nació Ludwig (Luisito) el 16 de diciembre de 1770 en la Bonn germano-belga, en una buhardilla del 4º piso (destinada a la sirvienta de la casa -que eso era su madre Magdalena- y que ahora, hipócritamente, se llama -a los 4 pisos- Beethovenes Geburthaus ('casa natal de Beethoven'), en la calle Gasse, donde te golpeas la cabeza en las vigas oblícuas del techo si te despiertas con prisa. Luchito, entonces, era muy cuidadoso: repasaba con la mirada cada viga y las memorizó de tal manera que le escribió esta marchita turca (que nada tiene que ver con las 'turcas' que se mandaba el padre) al Chavo del 8:







Pero ya desde chiquito Luchito tenía una profunda crisis de identidad, porque cuando le decían: 'Ludwig van', él también iba, y para que regrese le decían 'Beto ven', y venía... Ya después en el colegio, entendió que van (que suena fan) era 'de' y que Beto-ven era Beethofen, es decir Batavia. Mientras, de tanto ir y venir, salir y entrar yendo y viniendo, Luchito-Beto no sólo tenía doble personalidad sino que muy tempranamente tuvo una afonía crónica porque lo agarraban vientos cruzados. Luego, al curarse casi del todo -le costó muchas infecciones al oido- y quedar 'sin afonía', le tomó un tremendo cariño a la sinfonía, razón por la cual compuso 9 (y una 10ª más, en borrador por si acaso)... Precisamente -y contradiciendo a los biógrafos mayores que hablan de una fuerte incomprensión padre/hijo- Lucho de Batavia, esta vez, sí le dedicó a su padre Johann la 5ª de sus sinfonías (que literalmente dice: 'para-papá'), en 1804-1808:







Dado su mal genio, era también conocido como rabanito (variante sonora de 'betarraga', que da nombre belga a su Batavia de origen). De tanto ensayar a todo dar y por haber sido concebido con fallas técnicas (TBC + alcohol), y terco ante sus vecinos que le pedían que baje el volumen, como 'no hay peor sordo que el que no quiere oir', quedó sordo total desde los 26 años. Igualito era adorable la mitad de las veces y por eso le festejamos con tantísimo cariño su cumpleaños hoy día (241 velitas!) y le cantamos las mañanitas... aunque ni cuenta se dé. Aquí, en recuerdo de su enorme talla espiritual (porque de cuerpo le decían 'torito', por bajo y 'tronquito') va este cuarteto precioso:








Por morochito, también le decían 'el españolito' (pero eso ya entra en la pre-historia del nazismo, que a él le molestaría mucho). Y bueno... mientras le bullía la cabeza -con fiebres y dolores-, se le pasó la vida breve haciendo linduras para las orejas de los demás... Murió de 56 años y lleno de armonías colosales... Aquí a la derecha está en el bosque de Viena esperando una de sus sonatas ... (cosa rara, porque nunca se hacían esperar...)
Escúchalo y estarás conmigo en que gente linda como él debería cumplir años ... todos los días!!! az-Zâlab VH
PS. ¡Cada vez escribes con más humor! Qué bueno porque de lo contrario, hablar de Beethoven sería demasiado fuerte, demasiado triste. Hubiera quedado bien también si ponías la 5ª sinfonía en huahuancó, ¿te acuerdas? Recomiendo la Sonata nº. 5 en fa mayor op. 24 "La primavera", para violín y piano: http://www.youtube.com/watch?v=5zxb2bwqG_s, (Me ha provocado ver de nuevo Amada inmortal, de Bernard Rose, 1994.) Jasania


Resp. Pues el 'niño transaccional' de Luisito de Batavia no le hace ascos a esta vacilada tropical -con tan buen saoco- de su 5ª Sinfonía del Destino ('no le aunque' pongan cara larga los directores de ciertos conservatorios):

¿y esta otra lindura? "¿Con qué mano debo coger la batuta?"
Which hand should I hold the baton in?
Atuq az-Zâlab VH

6 de diciembre: San Nicolás

"La fecha de esta carta
que estrujo es muy remota-
apenas si la evoca
la luz de una canción-
y la ciudad de que habla
se reclina
mas allá de los mapas...
Mi amigo sin embargo
está cercano
y podría tocarlo
si pudiera tocar mi corazón".
Juan Gonzalo Rose


Aparecí en el universo la víspera de san Nicolás de Myra (Bizancio, 280-345), un 5-6 de diciembre. Como los taoistas, creo que uno comienza a existir el día de su concepción.
Pues yo fui concebido -entre castas risas de consuelo y doble llanto por la muerte de mi abuelo materno- la noche de Nicolás Pataka, el griego de Anatolia.
Entre los tristes santos catolicones del aburrido santoral, este del 6 de diciembre se adelanta y me convence de pronto por su jovialidad, por su amor a los niños, a los enamorados, a los navegantes extraviados. Quizás por eso se ha confundido su día -en pleno adviento navideño- con el mismísimo 'espíritu de la navidad' (el père Noël francés: papá Navidad).


Antes, había pasado su nombre por transformaciones más o menos antojadizas: el Saint Nicolas francés, el Sinter Nikolaus holandés, terminaron en el familiar Santa Klaus neoyorquino, (cuando esta ciudad aún era holandesa y se llamaba Neue Amsterdam)...

De su antipática versión yanqui me alejé toda mi iconclasta juventud. Ahora, en la tercera edad, con el cabello gris me acerco con sincera simpatía a este anciano alegre y serio a la vez -sin la barriga que la Coca-cola le chantó después de una encuesta entre los niños neoyorquinos, para ordenar al dibujante Thomas Nash su promoción navideña con un "abuelo bonachón, que empina el codo -de ahí la nariz roja- y que para con frío":
Thomas Nash, 1887.
En las versiones coloreadas de esta estampa nashiana, los calzones de Nicolás eran verdes y la casaca amarilla... Fue sólo en 1902 que la misma Coca-cola le cambió la vestimenta a sus ya ultraclásicos colores promocionales: rojo y blanco.

Ahora, con la barba parecida a la del 'viejito pascuero' (su nombre en Chile y en la Argentina serrana), me le acerco, ya convencido de que tanto él como yo hemos sido rebasados por la historia, tergiversados por los varios testimonios de nuestros 'biógrafos': detentamos cuanto infundio, sean alabanzas o calumnias, se le ocurre a los que no viven vida propia y sí 'cuidan' de la ajena: curas, moralistas, eruditos a la violeta, pacatos de atrio, tartufos vela verde, gays resentidos y mujeres postergadas... Y también 'amigos' que yo me sé...

Desde mi apatía navideña, no voy a negar mi cariño por este anciano greco-turco (cayado de oro, barba florida y canas de plata bajo la mitra que sólo en él deja de ser estúpida) que cada año siento más como un hermano mayor o, mejor aún, como mi padre, que ahora ya no está preso ni torturado por sus ideas, y habita comarcas a orillas de algún desconocido río, sereno como siempre, generoso por demás, y dispuesto a abrir la puerta al humilde, al perseguido, al triste, al solo... Pronto a salir del fondo de la casa con un colchón al hombro, tirarlo en media sala y, con una sonrisa dulce, decirme en voz muy queda: 'que se acueste ya tu amigo. Mañana siguen conversando, es tarde"... sin que ni la visita de alta noche ni yo sepamos cómo cuernos escuchó desde su recámara las cuitas del expulsado o del triste.


Yo, que odio como el Abenezer Scrooge de Dickens la navidad -por postiza, hipócrita y egoista- no puedo hoy ser ingrato a 'mi santo' y muchísimo menos a mi padre -mi personal Hagios Nicholás- y siento que mis puertas deben abrirse más que nunca al aire nuevo, al afecto, a la inocencia del que sufre, del desposeido, de los niños sin risa...

No tendría otra excusa para seguir odiando con tanta fuerza al poderoso, engreído, indolente, estúpido Cipriani... mientras intercambia regalos y salemas con su pandilla en el poder.

Perdón por el exabrupto.

Víctor Hugo Velázquez Cabrera


PS. Amables añadidos de mi amigo (clicar aquí:) José D'Arrigo, de Bellas Artes:

1. 'La ilustración de Nash que corresponde a la portada de la Harper's Weekly ( Merry Old Santa Claus) es de 1881 y no del 87 como aparece en rojita. La técnica usada por Thomas pudo ser plumilla o grabado al intaglio'. J. D'A.

2. Simpática burla digital de José Alfredo D'Arrigo, sabiendo que detesto el alcohol, los colores yanquis de la cocacola... y la navidad, igual que el Scrooge de Dickens... VH

SANTA CECILIA DE LOS MÚSICOS, 22 de noviembre

Hartmann Schedel, 1493

a Cecilia Granadino y su voz cantarina


Fue una noble romana (c. 200 dC.) cuyo nombre significa en latín 'cegadora' (quizás por su belleza). Casó con un importamte miembro de la familia Metellus (que hasta papa tuvo).


Como eran tiempos de cambios de camiseta religioso-política, ella le juró al Metellus novio que sólo sería suya si se convertía a la fe de Cristo. La sección 'pagana' (como Barba o El Comercio) de la familia contrayente, la llevó a 'seguridad del estado', donde se dispusieron a hacerla abjurar de la fe cristiana. Doña Cecilia se cerró en sus trece y
'no quiero, no quiero...aunque me arranquen el cuero...'


Entonces el prefecto sobón, algo así como el Rafael Rey del senador Metellus, ordenó que le corten el cuello: qué tan malo sería el acero ('made in China') que -dicen las Acta martyrologium hieronymianum- 'sólo sangró un poco por la herida y se puso a cantar durante tres días'. Cronista hay que asegura haberla visto cantando y bailando 'No morirá' -del grupo DLG- con el mejor saoco:
Hartmann Schedel, 1493

a Cecilia Granadino y su voz cantarina


Fue una noble romana (c. 200 dC.) cuyo nombre significa en latín 'cegadora' (quizás por su belleza). Casó con un importamte miembro de la familia Metellus (que hasta papa tuvo).


Como eran tiempos de cambios de camiseta religioso-política, ella le juró al Metellus novio que sólo sería suya si se convertía a la fe de Cristo. La sección 'pagana' (como Barba o El Comercio) de la familia contrayente, la llevó a 'seguridad del estado', donde se dispusieron a hacerla abjurar de la fe cristiana. Doña Cecilia se cerró en sus trece y
'no quiero, no quiero...aunque me arranquen el cuero...'


Entonces el prefecto sobón, algo así como el Rafael Rey del senador Metellus, ordenó que le corten el cuello: qué tan malo sería el acero ('made in China') que -dicen las Acta martyrologium hieronymianum- 'sólo sangró un poco por la herida y se puso a cantar durante tres días'. Cronista hay que asegura haberla visto cantando y bailando 'No morirá' -del grupo DLG- con el mejor saoco: http://www.youtube.com/watch?v=yQZ2Kq5UFGA&feature=related


Pues para cambiar ese milagro, fue condenada a ser ahogada en la tina de su palacio -como a las palomas de semana santa 'para no derramar su sangre inocente'- y, entre gluglús y gluglúes, expiró y entregó el equipo -siempre cantando- no sin sacarle cachita al tío y a la tía Metellus que tanta inquina le tenían por 'morenita'.


Ya los decires de que murió 'tocando el órgano' -lo cual me parece un insulto tremendo a tan casta virgen- son un invento del despistado copista de cuyos textos hizo uso Geoffrey Chaucer, genial inglés que escribió en perfecto francés de Londres sus Cuentos de Canterbury:
And whyl the organs maden melodye / To God alone in herte thus sang she

(Y mientras los órganos hacían melodías / a Dios solo en el corazón así cantó ella ...)
(The Second Nun's Tale)
y transcribió (¿no les digo que despistado?) 'intrumentos de tortura' (candentibus organis) por instrumentos 'cantantes'-musicantes- (canentibus organis) y la antífona del martirologio citado:
Venit dies in quo thalamus collocatus est, et, cantantibus organis, illa in corde suo soli Domino decantabat: Fiat Domine cor meum et corpus meus inmaculatum et non confunda...
diría más bien que:
'Vino el día en que -thalamus collocatus est- se colocó la tarima (de tortura, y no 'en que el matrimonio se celebró') y -candentibus organis... illa decantabat- 'durante los instrumentos candentes', ella en su corazón a su único Señor cantaba: Haz, Señor, mi corazón y mi cuerpo inmaculados y sin confusión (alguna).'"

No era, pues, su banquete nupcial, sino más bien el momento del martirio.

Pero ya la palabra latina organum comenzaba a ser referida al recién inventado ‘órgano’ -que no existía cuando la Ceci- y cundió la especie: "ella cantaba y se acompañaba con el órgano"

y, a partir del gótico siglo XV (mucho después del siglo de nuestro Chaucer) se empezó a pintar a la santa con un organillo portátil o con clavicémbalos.

Rafael Sanzio, 1570

Otros, como el papa Gregorio XIII (sota vestida de sotana) la barajaron -tan concientes estaban de la brutalidad del 'mal latín' llegado a Geoffrey Chaucer- diciendo que 'entró en las nubes tocando el laúd' (árabe al-awd, 'tortuga' -por la forma- y que tampoco se usaba por esos días): el laudes (acento en la a) latino significa loa, alabanza.

Y de hecho, Ceci dio el último gorgorito alabando... ya no sé si al Señor o al Metellus, porque con ese apellido no hay que estarse sin sospechas... Pues ya tenemos que la Chechi murió cantando, con voz propia, a capella y boca chiusa...

Para colmo, al alemán inglés George Frideric Handel, que hizo la preciosa Wasser Musik y el Mesiah (con el aleluya casi-casi happy birthday para el rey George) se le ocurrió sobonear al papa -que le entraba al silbidito y a las rancheras del tipo Pero sigo siendo el rey (Alan Otto Kunz García todavía no la patentaba)-, y dio en componer en 1736 (cuatro años antes del Mesías) una Ode for Saint Cecilia's day tan bonita, que Henry Purcell, que había ya compuesto su Laudate Ceciliam en 1683, tuvo que demandarlo desde el infierno (sin mayor ayuda de la SAYCOPE, para variar) por el 'copy right'.
De remate, en este siglo pasado, el brutten oñoñoy de Benjamin Britten lo retomó, comentándolo en Fa menor, en su Anthem for St. Cecilia Virgin -lo cual no le constaba- y ahí fue la de 'toma, mientras' y agárrame el floripondio, porque se volvió, sobre el pucho y por pontifical cédula romana, la santa patrona de nosotros los músicos, los ciegos (doble patrona de Joaquín Rodrigo y de José Feliciano, amén de los del gremio de la latita)... y también de los torturados -que somos pocos pero somos-...

(Advertencia: Los músicos de profesión /no lean este colofón, /sólo toquen saxofón)
Colofón

Explicación irreverente del mito:

cerca de la iglesia Santa Cecilia en el Trastévere romano se encuentran las ruinas del templo de la Bona Dea Restituta (ojo con el adjetivo). Esta ‘buena diosa de la restitución' -de la salud, entiéndase- era la diosa romana que curaba la ceguera. La palabra latina para 'ceguera' es cæcitas, muy cercana a cæcilia).

Bibliografía al paso:
* Heinrich von Kleist, Die heilige Cäcilie oder die Gewalt der Musik (Santa Cecilia o la fuerza de la música)
* Anales del Colegium Musicum (donde estudió la preciosa bataclana Cecilia Combe).

Az-Zâlab VH 22 de noviembre 2010

Pues para cambiar ese milagro, fue condenada a ser ahogada en la tina de su palacio -como a las palomas de semana santa 'para no derramar su sangre inocente'- y, entre gluglús y gluglúes, expiró y entregó el equipo -siempre cantando- no sin sacarle cachita al tío y a la tía Metellus que tanta inquina le tenían por 'morenita'.


Ya los decires de que murió 'tocando el órgano' -lo cual me parece un insulto tremendo a tan casta virgen- son un invento del despistado copista de cuyos textos hizo uso Geoffrey Chaucer, genial inglés que escribió en perfecto francés de Londres sus Cuentos de Canterbury:
And whyl the organs maden melodye / To God alone in herte thus sang she

(Y mientras los órganos hacían melodías / a Dios solo en el corazón así cantó ella ...)
(The Second Nun's Tale)
y transcribió (¿no les digo que despistado?) 'intrumentos de tortura' (candentibus organis) por instrumentos 'cantantes'-musicantes- (canentibus organis) y la antífona del martirologio citado:
Venit dies in quo thalamus collocatus est, et, cantantibus organis, illa in corde suo soli Domino decantabat: Fiat Domine cor meum et corpus meus inmaculatum et non confunda...
diría más bien que:
'Vino el día en que -thalamus collocatus est- se colocó la tarima (de tortura, y no 'en que el matrimonio se celebró') y -candentibus organis... illa decantabat- 'durante los instrumentos candentes', ella en su corazón a su único Señor cantaba: Haz, Señor, mi corazón y mi cuerpo inmaculados y sin confusión (alguna).'"

No era, pues, su banquete nupcial, sino más bien el momento del martirio.

Pero ya la palabra latina organum comenzaba a ser referida al recién inventado ‘órgano’ -que no existía cuando la Ceci- y cundió la especie: "ella cantaba y se acompañaba con el órgano"

y, a partir del gótico siglo XV (mucho después del siglo de nuestro Chaucer) se empezó a pintar a la santa con un organillo portátil o con clavicémbalos.

Rafael Sanzio, 1570

Otros, como el papa Gregorio XIII (sota vestida de sotana) la barajaron -tan concientes estaban de la brutalidad del 'mal latín' llegado a Geoffrey Chaucer- diciendo que 'entró en las nubes tocando el laúd' (árabe al-awd, 'tortuga' -por la forma- y que tampoco se usaba por esos días): el laudes (acento en la a) latino significa loa, alabanza.

Y de hecho, Ceci dio el último gorgorito alabando... ya no sé si al Señor o al Metellus, porque con ese apellido no hay que estarse sin sospechas... Pues ya tenemos que la Chechi murió cantando, con voz propia, a capella y boca chiusa...

Para colmo, al alemán inglés George Frideric Handel, que hizo la preciosa Wasser Musik y el Mesiah (con el aleluya casi-casi happy birthday para el rey George) se le ocurrió sobonear al papa -que le entraba al silbidito y a las rancheras del tipo Pero sigo siendo el rey (Alan Otto Kunz García todavía no la patentaba)-, y dio en componer en 1736 (cuatro años antes del Mesías) una Ode for Saint Cecilia's day tan bonita, que Henry Purcell, que había ya compuesto su Laudate Ceciliam en 1683, tuvo que demandarlo desde el infierno (sin mayor ayuda de la SAYCOPE, para variar) por el 'copy right'.
De remate, en este siglo pasado, el brutten oñoñoy de Benjamin Britten lo retomó, comentándolo en Fa menor, en su Anthem for St. Cecilia Virgin -lo cual no le constaba- y ahí fue la de 'toma, mientras' y agárrame el floripondio, porque se volvió, sobre el pucho y por pontifical cédula romana, la santa patrona de nosotros los músicos, los ciegos (doble patrona de Joaquín Rodrigo y de José Feliciano, amén de los del gremio de la latita)... y también de los torturados -que somos pocos pero somos-...

(Advertencia: Los músicos de profesión /no lean este colofón, /sólo toquen saxofón)
Colofón

Explicación irreverente del mito:

cerca de la iglesia Santa Cecilia en el Trastévere romano se encuentran las ruinas del templo de la Bona Dea Restituta (ojo con el adjetivo). Esta ‘buena diosa de la restitución' -de la salud, entiéndase- era la diosa romana que curaba la ceguera. La palabra latina para 'ceguera' es cæcitas, muy cercana a cæcilia).

Bibliografía al paso:
* Heinrich von Kleist, Die heilige Cäcilie oder die Gewalt der Musik (Santa Cecilia o la fuerza de la música)
* Anales del Colegium Musicum (donde estudió la preciosa bataclana Cecilia Combe).

Az-Zâlab VH 22 de noviembre 2010